Las cosas que tengo me hacen una "perdedora"

Escuchando una canción covereada por Pete Townshend (Save It for Later) y fumando uno en mi cuarto, después de haber conversado con mi padre sobre algunas adversidades socio-económicas de nuestros tiempos, me vino a la mente la idea del tiempo estructurado al que nos obligan en la vida a cumplir, agendas con un horario fijado por el capitalismo patriarcal y causando estragos en soñadores independientes como yo, y unes cuantes amigues que conozco.

Suena la guitarra y pienso en todas las veces en las que entré a las redes sociales a chismosear sobre la vida de mis compañeres de colegio, o gente con la que me crucé en otra pero esta vida, o Fulanita que alguna vez habló mierda de mi, o Menganito que es todo un winner para nuestra edad en la que yo no tengo ni la mitad de mi ser resuelto... Me siento tan estúpida por haber comparado mi realidad con la de esas personas. Hubo un tiempo en el que mi objetivo era saber en qué andaba X para contrastar mi vida con la suya y alimentar así a los demonios enkilombados para colgarme de esa crisis existencial subjetivamente crítica pero "objetiva" y cada vez era más y más acertada mi conclusión: Qué mega loser ya soy en la vida.

Foto de Mayeli Villalba
La mayoría de mis contemporáneos son padres y madres, trabajadores de reloj, abogados, contadoras.. y yo? En dónde cabe mi alma que anhela ser libre? Porqué yo no tengo eso? Porqué no soy feliz así? Porqué Fulane sí, y yo no? Creo que se mentirían a ustedes mismes si niegan que alguna vez hicieron lo mismo. Y si no lo hicieron o no lo reconocen, algo anda mal. Pero, mi realidad es que aquellas cárceles hubieran matado mi espíritu, y the big picture necesita etiquetar a la famosa oveja negra a quien todes juzgan por no tener logros comparables con aquella gente de bien, quienes sufren toda la semana para paliar el dolor con cervezas de sábados y culpas de domingo en formas de homilías.

Pero, qué pasa conmigo? Por qué tanto quería pertenecer al estructurado sistema si es el primero en cagar la vida de la gente como yo? Gente que vive de letras, arte, gente disidente de amores y afectos, gente diferente en sueños y esperanzas? No me crean ingenua, no estoy descubriendo una mentira más del capitalismo facho... estoy encontrándole un sentido del porqué nos quieren silencioses y frustrades y realmente no es tan difícil: es simplemente porque buscamos la libertad. La libertad de crear, la libertad de amar, la libertad de cuestionar, interpelarse, filosofar. La libertad de ser, de cultivar, de colectivizar y empatizar.

No puedo evitar pensar en un momento en el que expuse a mis sobrinites pequeñes a mi estilo de vida cuando mi amigo puto se puso un labial rojo y la consecuente reacción de mi hermane: el temor petrificante de tener que lidiar con preguntas de un alma curiosa como lo es la de une niñe y explicarle que otras construcciones sociales son posibles. Ese miedo a lo diferente era una reacción atemorizada ante la verdad inminente de lo que implica ser libre.

Tengo 30 años y no tengo resueltas muchas cuestiones que "debería". 
Tengo 30 años y soy una persona que con palabras y acciones trata de hacer del mundo un lugar más gentil.

No tengo aún una casa o una relación por la que quiera apostar mi autonomía recientemente empoderada, no tengo hijes (ni quiero) y poco o nada me importa el titulaje academicista que avala mi existencia exitosa en esta mierda de estructura que trata de dividirnos con cartones para categorizarnos y seguir manteniéndonos esclavos eternos con felicidades ilusorias y efímeras.

Tengo otras cosas, re lindas y que no cambiaría por nada. Tengo los secretos de mis amigues que quieren salir de los closets. Tengo la valentía de quienes salieron y ahora lidian adversidades moralistas. Tengo las lágrimas de mis amigues trans que batallan por su derecho básico a la identidad. Tengo la batalla de sus parejas condensadas en risas y besitos que iluminan cielos enteros. Tengo el llanto de mis amigas que fueron abusadas en relaciones de mierda. Tengo las voces de ellas quebradas pidiéndome empatía y compañía para denunciar. Tengo sus libertades recuperadas que salpican a la mía. Tengo sus carcajadas borrachas festejando su redescubrimiento y sus colores de flores para pelear contra el mundo gris. Tengo la empatía de quienes viven con bipolaridad y otros trastornos. Tengo silencios gentiles de personas que ya no tienen a sus Mamás, o Papás. Tengo la mirada de complicidad de las gordas, los gordos y les gordes para enfrentar al mundo que juzga todo el tiempo. Tengo amigues pacientes que desinteresadamente rescatan animalitos o batallan porque no usemos más plástico. Tengo amigues que escriben obras, cortos, pelis para tratar de plasmar que son estas las cosas que importan, y no lo que quieren que creamos nos hacen libres.

Tal vez sea una romántica empedernida por creer que siendo una buena persona une debe considerarse exitose, pero cuando me rodeo de diversidades, de los reencuentros y reconocimientos sanadores, del activismo, de prácticas que buscan la salud emocional y aquella anarquía adaptada en forma de arte, me siento la más ganadora del universo.

Recién ahora tengo idea de quién y qué soy y todo lo que tengo, y no podría estar mejor.-

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aquello que pasa cuando nos agarramos de las manos.-

Por qué paro el 8M, lo que me enseña el feminismo (todos los días)

Lo violento del CALLADO NOMÁS y el miedo al chisme como herramienta de control machista