Saliendo del closet: Yo aborté.-

Corría el año 2012, Paraguay sufría un golpe de estado y mis amigues y yo batallábamos nuestros primeros años de la vida in the pendiente. Tempranos 20, ilusionada por vivir y súper inserta en el zurdaje y las movilizaciones, yo "disfrutaba" de una relación tóxica y tal vez una de las más duras de mi vida; pero claro, en este entonces no lo percataba. Estaba con Person. Se acuerdan del chico que me decía que iba a matar nuestra relación por ser chismosa y comentar a les chiques que estábamos juntos? Bueh, como si fuera poco, además de haber estado en un espiral de toxicidad eterna, tuve la mala suerte de embarazarme de él.

Hace no tanto tiempo me enteré de una de las cosas más machistas que pude haber escuchado y que hasta ahora me molesta en el alma, tanto que cuando pienso en eso siento la furia de mi vagina prenderse fuego y tengo ganas de gritar por todos lados la falta de empatía de los machos cómodos. Person le comentó a un amigo en común que no creía que yo esté embarazada. Le dijo que yo me hice la película y que no estaba seguro de la veracidad de mi condición y que tal vez sea un plan maléfico de retención amorosa. Les juro que no se me ocurre algo más machista, ególatra o violento que eso. Recuerdo haberle citado para contarle y recuerdo haber guardado las varias pruebas de embarazo caseras con los resultados para mostrarle en cuanto llegase junto a mí. Recuerdo todo. Haber llorado todo ese día antes de encontrarnos, sola y desesperada sin saber qué hacer, pero sobre todo temerosa. Creo que hasta ahora es uno de los eventos que me hizo temer ante la vida y temblar hasta pensamiento de qué podría hacer con esa situación.

Recuerdo que él desapareció 3 días después de haberle contado que estaba embarazada. Solamente una de mis amigues le mandó a la mierda porque mientras yo estaba desesperada, él chupando en el "Golpe a Golpe" en La Escalinata. Recuerdo haberme despertado ese sábado lluvioso (post festival) para encontrarlo en la cama de mi amigo, desnudo con una chica a su lado (quien no tenía idea de nada de lo que pasaba). Recuerdo ir a mi trabajo y llorar toda la mañana a moco tendido al son de Binomio de Oro. Recuerdo los gritos y la discusión horrible que tuvimos cuando yo llegué y él jugaba al play con nuestro amigo, quién en ese momento intervino a favor de él, avalando el código de machos que tanto daño hace. Recuerdo quebrarme y llorar en sus brazos mientras me besaba y recitaba porqué estaba bien que haya garchado en mí casa con otra chica. Esa misma mañana antes de toda esa escena de mierda confirmé que estaba de diez semanas. No tuve fuerzas para echarlo, y recuerdo llorar y llorar en mi cama con él acariciándome el rostro sin saber cuál era el siguiente paso. Hasta ahora no sé qué fue lo que más dolió en ese momento.

Me intervine con ayuda de algunes miembres de mi familia y amigues cercanes. Busqué información sola, pero la decisión fue forzadamente tomada por los dos. Pagué muchísimo dinero y el día de la intervención, aunque en ese exacto momento estaba acompañada (y no por él), el reposo posterior tuve que pasarlo sola. Person no tenía dinero y me ayudó con una suma miserable, e incluso cuando se fue a llevarme la plata discutimos porque le pedí un poco más y no llegó siquiera a la mitad. Sinceramente, no puedo creer que haya dudado de toda esa situación. No puedo asimilar el hecho de mostrarle las pruebas, llorar y quebrarme, haber estado en esa crisis desesperante y aguantar toda esa mierda y que se atreva a pensar en que le quería mentir para retenerlo. Ni siquiera éramos exclusivos, sólo que yo no iba con otres a SU casa a garchar. Odiaba que hiciera eso, me sentía invadida en todos los aspectos. No fue la única vez que fue con su garche, sin embargo yo era como la esposa silenciosa que tenía que bancarse todas esas horribles ondas porque estaba bajo amenaza constante de abandono.

Mi mejor amiga siempre me dice que no me persiga, porque le suelo comentar que me siento una boluda magistral cuando pienso en el tiempo que aguanté todas esas situaciones del sorete a la que él nos sometía y yo perpetuaba por ese amor romántico e ideal que supuestamente vivíamos. Pero, sí es cierto que la violencia y la manipulación eran tan sutiles que casi pasaban desapercibidas, y por eso me perdono y reconcilio con mis decisiones pasadas constantemente. Hoy día no estaría con un tipo que no me acompañe en el proceso de abortar. Hoy día no amaría a una persona que me obligue a vivir frecuentemente violencias importantes y todas las manipulaciones posibles. Hoy día no me faltarían amigas que me sostengan de la mano en esa sala. Hoy día no tendría amigos que intervengan a favor del macho. Pero sobre todo quiero creer que no viviría esa situación en la clandestinidad y corriendo todos los riesgos por los que pasé.

Todavía no comprendo a las personas que piensan que abortar es fácil o una solución rápida al momento. Habiendo abortado, pasado por ese proceso difícil, estoy segurísima de que fue lo correcto pero de que trataría no vivir esa experiencia nunca más. Personalmente, puedo compartirles que fue lo mejor para mi alma y no me arrepiento ni por un segundo, pero también me siento obligada a comentarles que mi cuerpo sufrió unas dos semanas de mucho dolor. El vientre, la cabeza, las piernas.. me sentía débil y tardé en recuperarme. Pero no sé qué hubiera sido de mi vida si era madre de une persone con ESE "compañero" al lado. No sé qué tipo de vida hubiera tenido ni mucho menos proveerle a ese ser venidero, era una pendeja que apenas podía conmigo misma... Quién tiene el derecho de arrebatarme esa decisión más que mi realidad y mis deseos? Nadie. Ni mi pareja, ni mis padres, ni la fe, ni la moral. Yo supe que fue lo mejor.



Y a pesar de toda esa situación de mierda, lo más violento y condenable sigue siendo que todo tuvo que ser clandestino. Esa relación tóxica, ejemplo pleno de patriarcado moralista macho benefit, no es comparable con lo violento de las políticas públicas. Mi situación, fue afortunadamente resuelta; pero no puedo dejar de pensar en todas las mujeres adultas, adolescentes, NIÑAS, que viven situaciones de violencia mucho peores, con la vida colgándoseles de un hilo, y que tengan que acudir a la lúgubre clandestinidad de realizarse un aborto o se publiquen sus casos sometiéndose a escrutinio público lo que ellas deberían decidir privadamente. Lo que todas tenemos derecho a decidir.

Por eso, por mí, por ellas, por todas...
Seguiré gritando al lado de mis amigas, desde acá, ashá, lá, dónde sea

ABORTO LEGAL EN EL HOSPITAL!

Comentarios

  1. Fuertisimo el relato. Un bajon que hayan manes tan carruajes. Tenes toda la autoridad y respaldo vivencial para exigir Aborto legal, seguro y gratuito. Abrazo!

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  2. Los tipos básicos y mediocres además de sus patéticos complejos de inferioridad que los hacen actuar como patanes, encima te quieren tratar mal y obligar a que pienses como ellos. Lloré con tu historia, y me hace sentir tanto asco hacia los hombres (excepto gays).

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