Hablemos de Trastornos Mentales, también.-

En este mundo nuevo de sensibilidades notorias y mucha mucha irresponsabilidad emocional, como ser bipolar me siento interpelada por la realidad en cuanto al uso de mi voz y de las herramientas que tengo disponibles para referirme a la salud mental y las distintas condiciones que se dan dentro de ésta. A esta altura de la vida, después de muchos años de ser diagnosticada bajo el título de Trastorno Bipolar Tipo II, me reconozco fuerte y débil. Me siento preparada y asombrada, pero sobre todo, entiendo por fin que mi reloj biológico-mental-emocional es distinto al de las demás personas y que todo eso está bien. Estoy bien y todo va a estar bien.

Dentro de todas las peculiaridades que una vive después de reconocerse bipolar, la que me sigue sorprendiendo es la ligereza que algunos sujetos utilizan cuando a las condiciones mentales se refieren. Me asusta pensar que existen personas que nos dicen que queremos llamar la atención cuando decimos que nos queremos morir, o que nos dicen "fuerza, fuerza" cuando sentimos el peso del mundo. Es allí que siento todos los estigmas y todos los tabúes hacer su show y demostraciones burlonas ante vidas vulnerables que penden de un hilo, dependiendo del ciclo en el que se encuentren. Si bien las intenciones pueden suceder desde la bondad, la falta de información sobre este tipo de condiciones puede generar detonantes y agravar la situación de la persona afectada, cuando todo lo que se quiere es un poco de paciencia y/o empatía ante ciertos eventos o experiencias particulares.

Personalmente, noté en mis círculos cercanos que a algunes les cuesta aceptar mi bipolaridad porque cuando me cruzo con elles estoy funcional. Noté que mis cambios de humor drásticos tienen tinte de "histeriqueada" y que la fluctuación de mis polos es en realidad "comportamiento de loca" para esas personas. No siempre reina el trastorno, a veces las reacciones siguen la lógica antropocentrista del momento. Loca no es muy amigable cuando estamos en esas condiciones, porque no terminamos de empoderarnos y de sentir que es cierto pero aceptable que nos faltan elementos químicos para enfrentar la vida. Pero, lo que más se hace visible es la mitificación con la que se tratan estos temas entre nuestros seres y cuán necesario es también salir del closet mental.

Foto de Mayeli Villalba, Asunción, Junio 2018.

Ahora, también tenemos que hablar de les demás: les acompañantes. Admito que raras veces hice el ejercicio de ponerme en el lugar de la persona "normal", no sólo porque me cueste imaginar un mundo en el que las emociones no primen, sino porque desde que me reconocí así me puse cómoda en este lugar y sacarme de él implica salir de la zona de comfort, y es ahí donde se nota cuánto pesa realmente la voluntad para no caer en ciertos momentos como el suicida extremo o el hipomaníaco feliz que son iguales de peligrosos. Sin embargo, acepto y reafirmo que es un ejercicio más que necesario. Justamente, por tener la alteración de los humores mucho más clara y entender que las emociones pesan más, por tener mayor sensibilidad desparramada, es que debemos -les seres especiales- ejercitar la empatía y enseñarles sobre nuestras realidades para hacer el mundo de todes un poco más llevadero. Mi punto es que, tanto nosotres quienes vivimos con estas realidades como las personas que nos acompañan en el día a día, debemos hacer un esfuerzo y encontrarnos a la mitad del camino. Si bien ya manejamos en ciertos niveles nuestras condiciones, como el ser humano es un ser en constante dinamismo y variaciones, también cambian nuestras circunstancias y con ello deberían las actitudes para confrontar las verdades y este tipo de situaciones. Empatizar desde el lugar en el que nos encontremos, siempre.

Para terminar, les comparto mi última reflexión sobre este ciclo depresivo que no deja de sorprender y enseñarme cosas sobre nosotres, y lo que con mi Padre estamos tratando de absorber y aplicar a nuestras vidas: "Conócete a ti misme" decía Descartes... Creemos fielmente que podemos reemplazar su "conócete" por un "véncete y haz algo al respecto". Ya sea informar, educar, aceptarse, conocer, lidiar con, etcétera. Es un mundo sanguinario y algunes somos hijes del romanticismo, entonces debermos adaptar nuestro ambiente, nuestras personas y nuestras circunstancias y tal vez así nos fortalezcamos para la batalla diaria.

Les dejo tests útiles (test 1 y test 2) que les van a direccionar ante cualquier alerta, pero siempre teniendo en cuenta que su uso debe ser responsable y no se debe obviar un asesoriamiento para lidiar con estas delicadas cuestiones.

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