Me ahogo

No les pasa que cuando pasan a otra etapa sienten que los procesos de la vida se vuelven más y más complicados cuando en realidad deberían ser más fáciles? Ando con tantas ganas de llorar todo el tiempo, y no por la incertidumbre, sino por lo certero. Mientras buscamos vivir normalmente y ser "alguien" y todo eso, el mundo se vuelve más y más hostil, violento y denunciado, como si el final se acercara e inminentemente todos quebraríamos nuestros seres en caos.
Yo solía tener esperanzas, solía soñar con cambiar un poquitito aunque sea mis realidades cruzadas, pero ya no me da el cuero, ni el cuerpo, ni el corazón para seguir. En parte por eso me mandé a silencio, me mudé a otra ciudad y busco empezar de nuevo. Pero.. lamentablemente la llama se apagó y siento que me asfixio.
La apagaron el odio de las personas, el bullying, el maltrato diario a lo diverso y las miles de grietas en el corazón que se dibujan todos los días. La apagaron las miles de personas a las que "no convencí" y las miles de otras que nunca se tragaron el cuento.
Cuál será el fin de todo? Cuál es el sentido de continuar en otros escenarios y no entregarnos a la estructura cómoda ya asentada? No sé. Lo único que sé es que odio despertar todos los días y escuchar que una mujer trans fue muerta por no tener vagina. O no entender porqué esas personas me miran cuando compro comida y puedo sentir en mis poros lo duro de su juicio.. o las palabras de mi padre diciéndome que jamás iría a mi unión civil si por ahí me tocara amar para siempre a una mujer.
Así se siente la desesperanza. Se siente un vacío existencial que no se llena ni con compañía, ni comida, ni películas ni gatos. Se siente una habitación oscura con un foco apagado y roto, donde hay una latona sin agua y el cuerpo está todo sucio pero no se puede hacer nada al respecto y de repente hace frío. Y no queda otra que frotar y frotar y frotar la piel que se va secando y va sangrando porque no hay jabón ni nada calientito.
Y se sienten las ausencias. La ausencia del Estado, la ausencia de lo humano, la ausencia del amor y la ausencia del tiempo. El desahucio y la soledad calando los huesos y afuera un ruidoso caminar de zombies aferrados a sus libertades que apresan. Blackberrys, en los tobillos y los dispositivos móviles, triunfantes en lo banal.
Y yo quiero gritar pero no puedo. A nadie le importa, a nadie parece importarle nada que no sea propio. Y me ahogo. Me ahogo en la oscuridad de la memoria de cuando fui violada y no era un #trendingtopic. Me ahogo en la oscuridad de las personas que no me amaron por gorda y fui una mera herramienta de experimentación. Me ahogo en la muerte de mi madre y la ausencia de mis seres queridos.. me ahogo en la desesperanza y en no haber perdonado aún a tantos cuchillos hipócritas que hoy defienden las familias tradicionales. Me ahogo en mis contradicciones y no sé cómo volver a respirar.
Quisiera no amar. Quisiera que nada me importe. Quisiera que esa latona se llene de agua y pueda lavarme todo lo sucio de mi mente y sentirme libre de nuevo. Quisiera amarme más e ignorar todo. Pero me ahogo..
Me duele todo.
Y me ahogo.

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