Soy una versión latina, gorda y fémina de Proteus.

Hola. Me llamo Belencha y soy bipolar. O tengo trastorno bipolar tipo II. La verdad es que a estas alturas no sé cómo definir esa parte tan grande de mi ser. Antes pensaba que no era determinante en la vida mi condición de bipolar, pero con el correr de los años lo único que aprendí es que tengo que ajustarme a mis tiempos emocionales y éstos no son los mismos tiempos en comparación a los de la estructura capitalista patriarcal cristiana a la que estamos tan acostumbradxs.

Si lo veo desde esa estructura, tengo casi 30 años, no tengo títulos universitarios y no tengo pareja, soy una "fracasada".. cuesta un mundo no verse a una misma desde esa perspectiva, sobretodo porque ese es el sistema en el que estamos inmersxs y me dice que llegué tarde. Que ya no me queda otra que conformarme con lo que venga y que no me queda nada que reclamar. Sinceramente viví miles de frustraciones a lo largo de mi vida adulta, nacidas principalmente desde las expectativas de lo que yo ya "debía ser" para esta altura del campeonato.. lejos estaba de comprender que mis eternos cambios de parecer y agobiante melancolía de no estar conforme con lo que me tocaba emanaban de una serie de fallas químicas. Siempre pensé que era una malcriada de mierda que no entendía qué carajos quería.

No es así. No soy una malcriada, no soy una arruinada ni salí mal de fábrica. Tengo un serio problema que debe ser respetado y más que nada, debe ser discutido. Tanto las personas tratan de no hablar de ésto, de tratarlo con pinzas y seguir perpetuando su característica de tabú, pero eso no es sano. Desde mi experiencia personal, escuché tantos consejos de personas con las mejores de las intenciones diciendo que supere mis problemas, que le ponga onda a la vida, que así nomás luego es, y miles de frases más que alimentaban mi autodiploma de LOSER hasta que decidí leer e informarme sobre el tema y tomar cartas en el asunto. Por suerte llegué a un punto en el que domino perfectamente mis periodos de manías y depresiones, conozco el trastorno como la palma de mi mano y fui ajustándome a él para pelearla y estoy estable.. la estabilidad es la mejor amiga de una persona como yo.

no sé de quién es este dibujo pero asieté ko es

Pero, qué pasa después? La vida pasa, y en el justo momento en el que sentís la tierra inamovible debajo de tus pies y el viento soplando con la misma brisa.. sartenazo por la cara! Se mueren las personas, vivís violencia inaguantable, te rompen el corazón mil veces, las deudas te seducen, te violan, te golpean las verdades, y el espiral te va tragando y va absorbiendo la poca energía que lograste juntar para lograr tal estabilidad. Guess what? A todxs nos golpea la vida. Pero este post no es para todxs, es para mis "iguales". Para esas personas que le ponen garra a la vida pero hay días en los que no comprenden por qué no pueden salir de la cama, por qué sienten todo demasiado intenso o simplemente quieren dormir.

Desafortunadamente, estoy tan segura de que esas opiniones de las "enfermedades del siglo 21" o las "excusas para no surgir en la vida" que nos etiquetan a lxs mambeadxs como yo no van a cambiar fácilmente. Tal vez mi propia familia me relacione con el fracaso o me atribuya un "la que no salió bien".. pero no importa nada de eso. Lo que importa es que yo me conozco. Me conozco y reconozco como una reencarnación de Proteo.

Proteus era un dios griego que podía predecir el futuro y en mitemas familiares a diversas culturas, cambiaba de forma para evitar tener que hacerlo, contestando sólo a quienes eran capaces de capturarlo. De su naturaleza proceden el sustantivo «proteo» y el adjetivo «proteico», que aluden a quien cambia frecuentemente de opiniones y afectos, como yo.

Para aceptar mi condición de bipolar, tuve que enterderme y reconocerme Proteus. Mis cambios repentinos de emociones, pasiones, anhelos y esperanzas, son manifestaciones de mi alma queriéndose adaptar al ambiente para poder sobrevivir y vivir de vuelta. Lo feo de la situación es que es siempre un ciclo. Lo lindo de la situación es que darle identidad, nombrar el mal y conocerlo ayuda a combatirlo.

No soy una fracasada, soy una sobreviviente.
No tengo el mismo ritmo, ni el mismo compás, ni la misma brújula.. tengo al mar en mi espíritu, y bien sabemos que éste puede ser sereno o irascible, pasionario, peligroso o completamente pacífico. Pero eso sí, gracias a la apropiación de los cambios y batallas contra la melancolía y la insoportable ligereza de la existencia logro ser Belencha. Leo, me informo, escribo, comparto, y nada escondo.  

"...Urgido por las gentes asumía
la forma de un león o de una hoguera
o de árbol que da sombra a la ribera
o de agua que en el agua se perdía.
De Proteo el egipcio no te asombres,
tú, que eres uno y eres muchos hombres."
Jorge Luis Borges 

No soy un fracaso, soy una sobreviviente.
Y hasta que me lo crea lo diré. Y lo voy a creer. Y el mar será mío.

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