Crisis existencial y un final inesperado

"Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar." Lamento mucho mi ausencia en las últimas semanas, pero les prometo que fue por algo importantísimo y doloroso. Perdí a mi abuela hace una semana. Mañana serán 7 días exactos de su entierro. Aunque los últimos 10 meses los pasó encamada y con una severa demencia senil, los recuerdos que le prefiero no son de ese tiempo. Yo entiendo que hay personas para las que sus abuelas no son personajes esenciales en su historia, pero en la mía mi abuela era como mi segunda madre, de verdad. Mi abue era genuina, y creo que se ganó el derecho a decir lo que se le cantara por todo lo que vivió, y era fuerte, y tenía una risa que hacía temblar los tejados y contagiaba hasta al más argelado del mundo. Mañosa y simpática como toda ancianita, coleccionaba sobres de edulcorante vayan ustedes a saber por qué, y me acariciaba la cabeza cuando me acostaba a su lado a llorar por cualquier boludez. Nos cocinaba para demostrar su amor en forma de ñoquis o empanadas, y nos llamaba cuando salíamos para saber si estábamos bien y a qué hora regresaríamos. Hasta bombachas me regalaba, con un 20.000gs escondido entre la tela. Ayudó a mi madre a criarnos y mal criarnos, después de haberla peleado por mi padre y mi tío y ser dejada con dos niños pequeños por mi abandónico abuelo inestable, del cual creo heredé tal inestabilidad. Hoy tengo la dicha de decir que hice lo que estuvo a mi alcance por ella, y no muchos pudieron dejar este mundo como lo hizo Abuela, dormida y en su cama, rodeada por sus nietas y seres queridos, apagándose como una estrella.

Y yo, agradecida con su existencia y tratando de cerrar en paz su capítulo, por primera vez en mi vida, a mis veintisiempre años bordeando los treinta, estoy sola. Y estoy cagada de miedo, atemorizada hasta los huesos y sin idea de qué demonios voy a hacer ahora. Creo que la crisis existencial por la que estoy transitando mucho tiene que ver con mi rol atribuido de cuidadora o mamá guasú en mis espacios, cuestión que estoy tratando de deconstruir y darme más atención para sanar y encontrarme.

¿Qué hago ahora conmigo? Hay una canción de Nine Inch Nails que suena cuando pienso en eso.. se llama The Wretched (La Miserable), y hay una parte que resuena en mi cabeza cuando pienso en la niña que alguna vez fui y cómo la decepcioné o sorprendí con mis constantes cambios y procesos.. y la oración dice "it didn't turn out the way you wanted it to, it didn't turn out the way you wanted it to, did it?" (No resultó de la manera que querías, no resultó de la manera que querías, ¿verdad?) Y a pesar de que siempre les di vuelta a las tragedias y emergí triunfante de varios pozos de ahogo y mierda, ahora no sé por qué luchar. Estoy sola. ¿Seré yo misma suficiente para mi o debo encontrarme de nuevo un propósito?



Tengo miedo. No me da vergüenza admitir que no sé qué carajos hacer. Mi hermana está acompañándome siempre, mis hermanos desde lejos están, y mi padre a quien amo tanto también, pero están y a la vez no deben estar. Debo forjar mi destino y cargar mi mochila sola, pero ahora caigo en cuenta de que no sé cómo mierda  hacerlo. Tengo todo este tiempo para mi, toda esta vida por moldear y desarrollar, toda esta pasión que como fuego artificial quiere explotar y significar algo.. pero, ¿cómo se hace?

Sinceramente no sé si aguantaría otro golpe de la vida ahora mismo. No quiero ser la eterna protagonista de una tragicomedia pero parece que estoy atascada en varios cuentos de Allan Poe o Wilde y termino desangrándome cual risueñor tratando de teñir una rosa que al final va a ser rechazada por la persona anhelada, que en mi caso, es la existencia en sí. Tal vez todos mis pensamientos escupidos en forma de post se desvanecerán al escribirlos, tal vez mi angustia no se desvanezca nunca y empeore a medida que envejezco. Tengo tantos proyectos, tengo tanta gente a mi alrededor a quienes amo y deseo ver feliz, tengo tantas ideas, y sin embargo me siento super atascada. Estática y entumecida. ¿Cómo hacían antes las personas para seguir las estructuras? ¿No entraban en crisis y quemadas de bulbo pensando en qué va a ser de ellxs? ¿Será que tan fuerte era el patrón que no se podía escapar de eso? ¿Por qué yo quiero escapar de esta vida? ¿Por qué quiero trascender si al final voy a apagarme?

Si soy totalmente sincera, mi madre y mi abuela vivieron casi todas sus vidas para los demás, y al final de sus tiempos entendieron que les faltaba algo.. tengo miedo de que me pase eso. Sé que ambas fueron felices, pero dada mi proximidad a ellas también sé que les faltó algo por vivir y que el universo les arrebató bruscamente esa oportunidad de buscar ese algo.

Y recién ahora, a medida que escribo estas líneas calculo y absorbo que no me queda otra que ser fuerte. Una más, y una posibilidad más de crecer como persona, dejarme de joder las bolas y tomar las riendas de mi vida, empoderada, sola (pero acompañada) y firme ante los golpes individuales y colectivos.

"Cuando el jilguero no puede cantar, 
cuando el poeta es un peregrino, 
cuando de nada nos sirve rezar. 
«Caminante no hay camino, 
se hace camino al andar...» 
golpe a golpe, verso a verso." Serrat, Cantares.

Al final termino esperanzada. Con las esperanzas en mi y mi capacidad de enfrentarme a lo que sea. Solamente necesitaba expresar mi volcán de emociones, de miedos, y explotar en forma de palabras. Gracias por leerme.

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